Cuzco, el ombligo del mundo

Dejamos atrás Ica. Nos esperan 18 horas de autobús para llegar a Cuzco y sumergirnos de lleno en el corazón del Imperio Inca. Hemos reservado un autobús semi-cama con cena y desayuno incluído, o al menos eso creíamos. A pesar de que la chica de taquilla nos había dicho un par de veces que nos daban de cenar, una vez en el autobús no ha sido así y hemos tenido que quejarnos para poder conseguirla.

Ruinas alrededor de Cuzco

Aunque el autobus era bueno, 18 horas dejan agotado a cualquiera pero ya estamos en Cuzco, ciudad que viene de la palabra Quechua Qosqo, ombligo del mundo, la antigua capital del Imperio Inca. La ciudad está asentada a 3400 metros de altitud con lo que vamos a pasar unos días aquí aclimatándonos a la altura. El primer día, empezamos a notar los primeros síntomas del mal de alturas; dolor de cabeza, mareos, nauseas, pero con un par de mates de coca y una pastilla Sorojchi te mejoras rápidamente. Los mates de coca se han convertido como el agua para nosotros. No nos gusta demasiado, pero es lo que toca y te aconsejan para evitar mareos.

Plaza armas de Cuzco

Cuzco nos ha encantado desde el principio. Todo el centro está adoquinado, con muchas plazas y calles con encanto y sobretodo, con un ambientillo mochilero de los que siempre gustan.

Calles de Cuzco

Desde aquí hemos explorado el Valle Sagrado y cuatro complejos arqueológicos muy cercanos. Para explorarlos te debes someter a las leyes de turismo de Perú. Se aprovechan salvajamente del turista, y debes sacar obligatoriamente un boleto turístico bastante caro quieras ver una ruina o 16. Como ningún turista quiere irse de aquí sin conocer los alrededores toca pagar.

Pisac

Mercado Oytantanambo

El valle Sagrado te permite visitar ruinas, mercados y bonitos paisajes por lo que el timo al que eres sometido se ve compensado.

Ruinas alrededor de Cuzco

A partir de ahora llega lo más esperado. Estaremos cinco días desconectados del blog porque estaremos haciendo un trekking de 5 días para llegar a una de las 7 maravillas del mundo, el Machu Picchu. No sé si lo conseguiremos pero por lo menos lo intentaremos.