¿Vivirías en una ciudad que huele a huevo podrido?

Si tu respuesta a la pregunta es no, eso no es lo que piensan las más de 70000 personas que viven en Rotorua. Esta ciudad es el área termal más importante de Nueva Zelanda, con géiseres, fuentes termales y piscinas de barro burbujeantes.

Está asentada a orillas del lago Rotorua y basta con pasear por sus bonitas calles con el omnipresente olor a huevo (por decirlo de una manera más fina) para darte cuenta de que estás en un lugar único en el mundo.

A medida que vas caminando, ves humo que sale de agujeros del suelo, de las alcantarillas, de las fuentes, de parques, etc. De todos los sitios. Al tocar un poco el agua, enseguida te hierve la carne, con lo que caerte a uno de estos agujeros puede ser lo último que hagas. Eso si, en muchos lugares de esta zona de Nueva Zelanda con tanta actividad geotérmica, existen aguas termales. Dicen que son curativas, así que visitar este lugar si queréis curar alguna dolencia.

En definitiva, la ciudad del Súlfuro nos ha fascinado aunque no viviríamos aquí. Antes de marcharnos hemos querido hacer un experimento. ¿Será posible freír un huevo en alguna de los numerosos agujeros humeantes y calurosos? Si queréis saber la respuesta deberéis ir a esta ciudad única en el mundo, oler su famoso aroma y probar de freír un huevo ya que nosotros nos hemos quedado con las ganas.

Rotorua, la ciudad del Sulfuro