Llegada a Budapest
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Es la hora de comer, en el mismo barrio judío, hay un callejón con food trucks (Karavan Str.) de hamburguesas y comida típica Húngara, como hace solecito, disfrutamos del momento.
Justo pared con pared, nos encontramos con el templo de los famosos “ruins bars”, el Szimpla Bar. ¡Sin palabras! Aunque hay que volver de noche, la decoración no tiene desperdicio con objetos viejos y reciclados. Este “must” de la ciudad nace cuando el gobierno vendió casas medio abandonadas a precios irrisorios y las convirtieron en lo que son ahora, un icono de la ciudad.


Con el estómago lleno, cogemos el mapa y lo debemos poner al revés porque aparecemos en la otra punta de nuestro objetivo, el mercado central, así que optamos por la forma rápida; metro validando billete y directos a la entrada del mercado.

El Mercado Central está totalmente enfocado al turista. En la planta de abajo se encuentran los puestos de comida típica para llevarte de regalo (salchichón, picante, caviar, vinos, licores…) y en la parte superior, tiendas de souvenirs y una zona de comida típica donde se puede probar el Langó a precios muy económicos, una especie de pizza que la rellenas con lo que quieras.

En la plaza del mercado, comienza una de las calles más comerciales de la ciudad, Vaci Utca. Es una calle peatonal con muchos restaurantes, tiendas, grandes firmas y mucho ambiente que desemboca en Vorsmari, una plaza con puestos permanentes de comida (con precios más elevados de lo habitual ya que es muy turística).


Aquí decidimos volver a llenar los estómagos con un Goulash (sopa de carne servida en un bowl de pan) y un lango. Está todo muy bueno pero en nuestra opinión es una comida demasiado pesada para cenar.


Además, en esta plaza se encuentra la cafetería Gebau, cafetería rococó con mucho estilo y glamour.

Para bajar tanta masa de pan, nos acercamos a orillas del Danubio, por la parte de Pest a la altura del imponente </>Parlamento. Justo en frente del Parlamento, encontramos unos zapatos viejos y usados. Estas esculturas a tamaño real simbolizan el recuerdo lo sucedido durante la Segunda Guerra Mundial a los judío. Los llevaban hasta ahí y les obligaban a descalzarse antes de dispararles y tirarlos al río.

Desde aquí, tenemos “la foto”. Los zapatos en primera plana y de fondo la parte de Buda difuminado.

Ahora ya sabemos cuál es la parte de BUDA y la de PEST, dos ciudades separadas por el Danubio que pasaron a ser una. No te irás a la cama sin saber algo nuevo…

A mi me encanta la vista desde el «Bastión de los Pescadores» en Buda, con el Danubio y sus puentes abajo y el imponente Parlamento enfrente.
También el Newyorker Café que es algo único y maravilloso para no perdérselo.
A mi me encantó esta ciudad… Y cuando fui, no existían estas mafias….
La ciudad es magnífica y vosotros mas.
Estáis TUPENDOS.
Petonets
¡Preciosa Budapest! Una de mis ciudades preferidas.
Disfrutadla mucho 😀