Preparativos para un trekking de altura: Más allá de la caminata

Antes de lanzarte a la aventura de un trekking de altura, hay algunas cosas importantes que conviene tener en cuenta. No es lo mismo caminar por una colina que moverse durante días por encima de los 3.000 metros. Todo esto lo puedes ir aprendiendo sobre la marcha, claro, pero mejor ir preparado y ahorrarte sustos innecesarios. Un trekking en altitud exige respeto y una planificación meticulosa para garantizar una experiencia segura y gratificante.

Trekking de día

Trekking de día

Acostumbrarse a la altura: La clave para disfrutar

El mal de altura (soroche) no es ninguna broma. Puede arruinarte el trekking si no lo tomas en serio. Lo mejor es aclimatar poco a poco, sin subir demasiado rápido. Puedes cometer el error de hacer una jornada muy larga al principio y al día siguiente acabar con dolor de cabeza, náuseas y cero ganas de caminar. Escucha a tu cuerpo y sé paciente con el ascenso.

Una buena regla: subir máximo 500 metros al día una vez que pasas los 3.000. Y si puedes, duerme a menor altitud de la que alcanzaste durante el día. Considera incluir días de descanso o ascensos suaves sin pernoctar en la cota máxima alcanzada.

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Annapurna – Poon Hill, Nepal

Ropa y equipo adecuados: Tu escudo contra los elementos

Aquí no vale con unas deportivas y un chubasquero. Hace falta ropa de montaña de verdad. En la mochila no puede faltar:

  • Chaqueta impermeable y cortavientos (con buena transpirabilidad)
  • Forro polar o una capa intermedia cálida (lana merino o sintética)
  • Ropa térmica (primera capa que absorba el sudor y mantenga el calor)
  • Guantes (finos para el día y más gruesos e impermeables para el frío extremo), gorro (que cubra las orejas) y gafas de sol (con protección UV alta, la radiación en altura es intensa)
  • Botas de trekking (ya usadas, por favor, para evitar rozaduras y ampollas)
  • Saco de dormir (con temperatura de confort adecuada a las mínimas esperadas), si no vas con agencia y necesitas pernoctar en refugios no equipados o tiendas de campaña. Incluye una funda de vivac como capa extra de protección y seguridad.
  • Mochila de trekking cómoda y con capacidad adecuada para la duración del trekking.
  • Bastones de trekking (ayudan a la estabilidad, reducen la carga en las rodillas y ahorran energía).
  • Linterna frontal o de cabeza (con pilas de repuesto).
  • Botiquín básico de primeros auxilios (con analgésicos, tiritas, vendas, antiséptico, crema solar de alto factor, protector labial con SPF, y cualquier medicación personal).

Puedes cometer el error de llevar poco abrigo y pasar varias noches congelado. Literal. No subestimes los cambios bruscos de temperatura en la montaña, incluso en días soleados.

Trekking de día

Trekking de día

Entrenamiento previo: Invierte en tu bienestar

No hace falta ser atleta, pero sí conviene estar en forma. Caminar con mochila durante varios días seguidos no es cualquier cosa. Si haces caminatas largas un par de veces por semana durante el mes anterior al viaje, lo vas a notar muchísimo en el rendimiento y en cómo evitas lesiones. Incluye también ejercicios cardiovasculares y de fortalecimiento de piernas y core.

Trekking de día

Trekking de día

Seguro de viaje: Tu ángel de la guarda en la montaña

Importantísimo. Si te pasa algo a 4.000 metros de altura, no hay ambulancia que venga a buscarte. Solo un helicóptero. Y eso cuesta miles de euros si no llevas un buen seguro. Asegúrate de que cubre rescate en montaña y asistencia médica en altura. Hay algunas compañías como IATI, Intermundial o Heymondo que cubren hasta estas cotas, y en algunas de ellas puedes ahorrar en su contratación. Prueba de ello son los habituales descuentos IATI, así que no los desaproveches. Lee la letra pequeña de la póliza y asegúrate de que no haya exclusiones de altitud que puedan afectarte.

Trekking de día

Trekking de día

Hidratación y alimentación: El combustible de tu aventura

Beber agua todo el tiempo, incluso si no tienes sed. En altura, deshidratarse es muy fácil y puede agravar los síntomas del mal de altura. Lleva contigo una botella de agua reutilizable o un sistema de hidratación (tipo Camelbak) y considera pastillas potabilizadoras o un filtro de agua si no tienes acceso constante a agua segura. Y comer bien también ayuda mucho a recuperar energía. Puedes llevar barritas energéticas, frutos secos, pan, queso, chocolate negro (fuente rápida de energía)… cosas fáciles de transportar y con muchas calorías. Planifica tus comidas y meriendas para mantener niveles de energía estables.

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Torres del Paine, Chile

Planificación adicional: Detalles que marcan la diferencia

  • Investiga la ruta: Conoce el terreno, los desniveles, la duración estimada de cada etapa y los posibles puntos de refugio o evacuación. Lleva mapas detallados y una brújula o GPS (y aprende a usarlos).
  • Informa a alguien: Antes de partir, comunica tu itinerario a familiares o amigos y establece un horario de contacto.
  • Viaja con un guía o agencia experimentada (especialmente si eres principiante o la ruta es compleja): Su conocimiento del terreno y los protocolos de seguridad puede ser invaluable.
  • Conoce los síntomas del mal de altura: Infórmate sobre los diferentes tipos y cómo reaccionar ante ellos. No dudes en descender si los síntomas empeoran.
  • Respeta el medio ambiente: No dejes rastro, lleva contigo toda tu basura y respeta la flora y fauna local.

Resumiendo, un trekking de altura es una experiencia brutal, pero hay que prepararse bien. Si lo haces con calma, siendo consciente de los riesgos, y con sentido común, vas a disfrutar como nunca. La sensación de estar ahí arriba, en silencio, rodeado de montañas, no se olvida jamás. La recompensa de las vistas panorámicas y la superación personal bien valen el esfuerzo y la preparación.